Hasta no hace muchos años, España era considerado un pais de los denominados pobres, ó de segunda fila. Nuesra presencia en el mundo se limitaba a ser una joven e incipiente democracia mediterranea, que intentaba abrirse camino en la Europa vip. Aquí se producía de todo y barato. Se fabricaban coches (Se siguen fabricando), se extraía carbón, había altos hornos, astilleros, se exportaban frutas, hortalizas, lacteos, había una considerable industria agroalimentaria, en fin, se producía. Hoy, muchos años después, estamos en la Europa Vip. Pero ya no producimos. No fabricamos. Solo construimos casas, damos de comer y beber a los guiris en la época estival, vendemos y compramos artículos que producen otros a miles de kilómetros de distancia de nuestro país, especulamos, y nos endeudamos, sobre todo nos endeudamos. Somos un país rico. La octava potencia económica del mundo, nos dicen los entendidos. La historia nos enseña que los grandes imperios que en el pasado murieron, lo hicieron de éxito. Roma, cayo por querer mantener a toda costa una economía insostenible. La economía del mínimo esfuerzo y la especulación acabaron con ella. Y después de Roma vino la oscuridad. El Medievo.
Hoy no le digas a quien tiene capitales, que invierta en economía productiva. Te llamará loco. Los gobiernos ccidentales tampoco lo ponen nada facil. El enriquecimieto rápido y fácil es lo que está de moda. Aunque sea a costa de un futuro negro. No podemos seguir muchos más años, gastando lo que no tenemos, sin producir. Solo especulando. Esa práctica solo beneficia a unos pocos, creando la distancia entre ricos y pobres que al día de hoy, podemos ver en España.
¿Nadie os contó de niños la fábula de la cigarra y la hormiga? Pues eso.
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